Patty Loveless - Mountain Soul (2001)
Pocas mejor que Patty Loveless para revivir la rica tradición musical montañesa, ya que vivió su infancia en las Apalaches de Kentucky y perdió a su padre con sólo 58 años, enfermo, como consecuencia del duro trabajo en las minas de carbón.
En estricto acústico, sin batería, a través de los catorce cortes que completan el disco Loveless nos guía por una ruta que nos muestra la dura vida de aquellas gentes en “You’ll Never Leave Harlan Alive” que incluye frases tan amargas como “cuando te pasas toda la vida sacando carbón de tu propia tumba”. Podremos participar en el alegre baile del pueblo cuando “The Boys are Back in Town” (los chicos regresan a la ciudad). En un camino así es obligado pararse en la iglesia, donde encontraremos algunos de los momentos más brillantes de este paseo en la versión de “Daniel Prayed” de Ralph Stanley, que cuenta con Ricky Skaggs a la mandolina y voz, en el papel de un predicador que espera la respuesta de su congregación, creando una combinación con Loveless sencillamente espectacular; la no menos destacable “Rise Up Lazarus” y la más tranquila “Two Coats”.
Pero sobre todo encontramos tristes y melancólicas historias de amores perdidos, imposibles o no correspondidos, a las que se apuntan Jon Randall en la dolorosa “Someone I Used to Know” y Travis Tritt en el excelente y pausado Honky Tonk “Out Of Control Raging Fire” donde el reencuentro de dos antiguos amantes reavivará el fuego. Tritt repite colaboración en el medio tiempo de aires montañeses “I Know You're Married”, versión del tema de Reno & Smiley de 1956, cuando cantar sobre estar enamorado de alguien que ya estaba casado parece que no estaba prohibido. Otra aparición estelar es la del legendario Earl Scruggs con su banjo en el animado Bluegrass “Pretty Little Miss” donde una niña muestra su desilusión porque el chico que le gusta escoge a su hermana mayor. En contraposición a “Sorrowful Angels”, en la que una anciana mujer solitaria vive del recuerdo de un primer amor no correspondido.
Loveless pone toda su capacidad interpretativa (que no es poca) en el triste Waltz “Cheap Whiskey”, en el que un hombre paga las consecuencias de su adicción a la bebida o “The Richest Fool Alive”, que perfectamente podría haber formado parte del repertorio de Hank Williams. Es imposible no destacar la belleza de la versión del clásico “Man of Constant Sorrow”, que en la voz de Dan Tyiminski se convirtió en el tema principal de la película O Brother, aquí más pausado y titulado “Soul of Constant Sorrow”, acercándolo a sus raíces como balada montañesa.
Para resaltar lo personal que este proyecto para Patty Loveless la última canción es “Sounds of Loneliness” un tema que compuso con catorce años cuando su familia se mudó de ciudad, que utilizó en sus primeras audiciones cuando buscaba abrirse camino en Nashville, que incluyó en su disco debut y que, además, era la favorita de su padre.
Un disco excepcional, cada canción una pequeña joya. Como ella misma dice en su página web “estos son los tres estilos musicales con los que crecí (Country, Bluegrass y Hillbilly), realmente quería combinarlos en este disco”. Si alguien tiene el alma de la montaña esa es Patty Loveless y este es el disco para el que parece haber nacido.
Comentarios
Me es muy difícil destacar alguna canción sobre las demás.
Aquí si que coincidimos eh!!