Hot Club of Cowtown, the - Tall Tales (1999)
Si Swingin’ Stampede sirvió de magnífica carta de presentación en 1998 para the Hot Club of Cowtown, Tall Tales es una brillante confirmación de sus credenciales.
El trío de jóvenes talentos recibe aquí la ayuda de Dave Stuckey en la producción (quien también se ha hecho un nombre en la escena retro con Swing) y apoyo instrumental de viento en cuatro cortes, acercándose a las calles de Nueva Orleáns, y de piano en un par de ellos. De todas formas si hay un instrumento que brilla es el fiddle de Elana Fremerman, ya desde el desatado tema que abre el disco, el instrumental “Draggin’ the Bow”, dicho ésto sin desmerecer el fabuloso trabajo de Whit Smith al mástil de una guitarra de claro sabor jazzy a là Django Reinhardt y el de Billy Horton atizando el contrabajo en el inconfundible estilo slap. Podríamos decir que el disco acaba casi como empieza pues, aunque “Sally Goodin’” tiene letra, el espíritu alegre que invita al baile y las raíces tradicionales son las mismas del corte que abre el álbum.
Pero hay una diferencia sustancial respecto a su primer esfuerzo y es que aquí aparecen las primeras canciones que graban compuestas por ellos mismos. Y no desmerecen en nada a los clásicos que las rodean que, cuanto menos, cuentan con cerca de sesenta años de edad. Por un lado Elana firma el medio tiempo “Darling You and I are Through” mientras Whit Smith lo hace con la de profundo aroma Jazz “Emily” y, junto a Stuckey, la oscura balada “When I Lost You” y Billy Horton, junto a su hermano Bob, el humorístico Waltz “You Can’t Take it With You”.
Entre las versiones temas tradicionales, Jazz de los años veinte y treinta y standards de la época dorada de Tin Pan Alley. Las mismas fuentes de las que bebía el mismísimo Bob Wills, de quien toman prestados dos temas: el instrumental “Joe Bob Rag” y la divertida “I Laugh When I Think How I Cried Over You” con uno de esos imposibles títulos que una vez fueron patrimonio del Country, no me digáis que no es para meditar un título que dice “me río cuando pienso en cómo lloraba por ti”.
El debut de the Hot Club of Cowtown fue una agradable sorpresa para los amantes de los sonidos con el peso de los años encima. Tall Tales lo supera en muchos aspectos y se convierte en la sólida y vitalista confirmación de que el trío llegó para quedarse.