Derailers, the - Soldiers of Love (2006)
En Soldiers of Love The Derailers se enfrentaban a varios retos. El primero de ellos era que suponía su debut con Palo Duro Records, la reconocida discográfica especializada en recoger lo mejor de la escena musical texana, tras abandonar Sony con un sabor agridulce después de dos lanzamientos, Here Comes the Derailers y Genuine, en los que la inmersión en los procesos de producción de una major les había robado buena parte de la frescura que les hizo famosos y, como consecuencia adicional, recibieron un buen número de críticas negativas sin conseguir la compensación del éxito comercial. Pero lo más importante es que era su primer trabajo sin su cofundador y voz solista junto a Brian Hofeldt, Tony Villanueva, que había dejado el grupo poco antes y cuya espectacular y perfecta voz para el Honky Tonk era una de sus señas de identidad.
Así las cosas Hofeldt asume el papel protagonista en solitario. Contando para este trabajo con Buzz Cason como productor, por petición expresa de éste que los había visto en un concierto, había quedado encantado con su actuación y se ofreció a colaborar con ellos. Un nombre que sirve de nexo de unión entre las variadas influencias que caracterizan el sonido de la banda. Y es que, aparte de miembro del Rockabilly Hall of Fame, Cason es el autor de prácticamente la mitad de los temas y, entre ellos, de “Soldier of Love” que fue un éxito menor para Arthur Alexander a principios de los sesenta… y estaba incluida en el disco de 1994 que recogía actuaciones radiofónicas de los Beatles Live at the BBC. No se puede decir más en menos sobre The Derailers.
Por el camino consiguen recuperar la magia que les valió una leal base de aficionados a su receta. Aunque Hofeldt la lleva más allá de la sombra de Buck Owens que, en cualquier caso, se sigue cerniendo sobre cortes como el Honky Tonk “You’re Looking at the Man” y los alegres “Never too Late for a Party” y “Cold Beer, Hot Women & Cool Country Music” (por cierto, ¡¡qué forma de describir el paraíso en un título!! “Cerveza Fría, Mujeres Calientes y Buena Música Country”…) o el enérgico instrumental “Poppycock”, que parece conjurar a los Buckaroos, la banda que acompañaba a Owens, .
Se añaden una colección de temas que apuntan al R’n’R (“Hey, Valerie!”, “Get ’Er Done”), baladas (“The One Before Me” o la agridulce “Every Time it Rains”) en las que quizá sea donde Hofeldt se muestra más inseguro, atmosféricos medios-tiempos (“She’s a Lot Like Texas”) y un homenaje a Johnny Cash con “An American Man”, demasiado impostada para mi gusto. Mientras Hofeldt explora nuevos territorios con el falsete, los coros y el tarareo final de “Everything I Believe In”, la pantanosa incorporando efectos wah-wah por primera vez en un disco del grupo “Donna Sue Earline” o el Jump-Blues de “Cattin’”.
Imbuidos de una nueva vitalidad y con Hofeldt como sólido líder capaz de extender el rango de la banda por estilos en los que se muestran muy competentes, Soldiers of Love supone el inicio de una nueva etapa para The Derailers.